sábado, 9 de octubre de 2010

Vivir a Conciencia.





Hacia el nuevo amanecer...









Todo individuo  que vive en continuo auto-cuestionamiento sobre la vida y la propia existencia,  que  busca los porqué del sufrimiento y   centra sus angustias en las debilidades humanas y las consecuencias que ve recaer sobre su persona o sus seres queridos,  está buscando una salida a tientas, pero seguramente aún duerme y sueña con una vida ideal e irreal, basada en lo que ha aprendido de otros.


Por convicción o conveniencia...


Despertar, es una necesidad intrínseca del ser, aunque algunos prefieran usar su libertad de evitarlo. Sentir que el mundo no es el lugar que nosotros pensábamos, no es sólo símbolo de madurez,  puede ser el primer síntoma de que estamos abriendo los ojos para reconocer la verdadera vida. Ver como el círculo del tiempo se detiene y cada instante es infinito para disfrutar o aprender, es un paso adelantado hacia la conciencia.

 ¿Cómo podemos hacerlo? ¿Debemos recibir ayuda? 

Estas son  preguntas frecuentes en el cuestionario colectivo. El mejor despertador somos nosotros mismos, y llegar a ser conscientes lleva un proceso que en tiempo y forma depende del individuo, pero al contrario de lo que  algunos  creen , es duro, está plagado de decepciones y  de largos caminos de aprendizaje por senderos espinosos. Para que el "yo", abandone su sitio de privilegio y se convierta en "nosotros" hay que practicar el dar, el compartir y la comunión de los procesos, en este camino el amor juega un papel fundamental y las emociones primarias también. Hay que aprender a aceptar, y recibir sin esperar, dar y amar en forma incondicional . La conciencia se moldea hasta convertirse en nuestra mayor  ley moral  y ser  los ojos con los que vemos el mundo.

 Las dificultades del proceso.


Un colectivo comienza en cada individuo,  se extiende entre ellos uniéndolos en forma de redes , creando las sociedades , los pueblos,   la humanidad entera. Pero, ¿ qué es lo que nos hace iguales , mas allá de razas, creencias y necesidades? Sin duda  que es el deseo de supervivencia de la especie,  que nos caracteriza más allá del ser individual, de los conflictos o de las enemistades entre personas, naciones o razas. La humanidad debe sobrevivir a todo, ese es el deseo colectivo supremo.
Los caminos hacia la supervivencia , muchas veces se confunden y se convierten en laberintos en los que se cruzan algunos de los tantos muros que separan a los humanos: las diferencias, étnicas, religiosas y  políticas los intereses económicos o individuales, donde el deseo de poder manda y la ambiciones borran el pensamiento global que poco a poco va transformándose en sectario. Ahí las garras de los individuos, grupos, naciones o razas, se vuelven  los mayores enemigos de la humanidad entera. Y todos estamos en sus manos, incluso la Tierra, nuestro hogar colectivo.

¿Quién tiene el poder de cambio?


Es un proceso en etapas. El pensamiento, la razón y los conocimientos pueden hacer a un  humano sabio y generoso o convertirlo en ambicioso y soberbio, y ahí es el corazón quien decide. La paz y la guerra habitan en  su corazón y éste tiene el poder de moldear el pensamiento y forjar la conciencia adquirida. Pero existe otra clase de conciencia:  dentro del ser habitan  conocimientos, que hemos adquirido a través de la historia de la humanidad y que heredamos genéticamente al nacer. Bien es sabido que el medio ambiente produce mutaciones sobre los genes y deja grabada la información en ellos. Toda esta   información es parte del ser y de alguna manera forma parte de esa conciencia colectiva a la que pertenece toda la especie humana .
Cuando por algunas circunstancias de nuestra vida, el conocimiento de este mundo deja lugar a las ideas impresas en nuestro interior , cuando las acciones se aúnan con los sentimientos y dejamos de lado el apego, la ambición y los deseos individualistas que fuimos adquiriendo en este sistema, estamos yendo   por el camino hacia una nueva etapa: el despertar

Un paso evolutivo

 Si  sentimos que nuestro sufrimiento se relaciona con el otro más que con el lamento de nuestra necesidades, entonces debemos regocijarnos porque la conciencia colectiva  ha tomado una buena parte de nosotros y se transforma en nuestra herramienta, que al manejarla, nos conduce hacia el amanecer...
Pero lamentablemente esto no sucede muy a menudo, y muchas serán las veces que nos encontraremos distraídos en el camino, lamentándonos de algunos desafortunados sucesos de nuestras vida sin entender el porqué de sus razones, otras veces nos seducirán los placeres sin sentido o la inmediatez.   Pero, en el momento en que perdamos las inquietudes y la noción de futuro y pasado se diluya, cuando en  todo instante del presente  registremos cada detalle con su raíz y consecuencia,  sin importar lo superfluo, las leyes demagógicas, las falsas morales y las idolatrías , apuntando al corazón, incondicionalmente; ahí estaremos viviendo a conciencia,  estaremos realmente vivos, sentiremos que vale la pena todo segundo que pasamos sufriendo por cada camino de espinas que nos tocó transitar.


Vivir a conciencia, no es divertido, ni instantáneamente seguro. En este sistema aún se sufre... Entender las verdades sobre los individuos , la sociedad y las consecuencias de sus actos muchas veces es triste, pero aún nos queda la esperanza de que este estado , al que ojalá todos lleguemos permanentemente algún día, será la única esperanza, el paso evolutivo para que la humanidad pueda salvarse a si misma de sus propias garras.


Sandra Gutiérrez Alvez

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1 comentario:

  1. Sandra: Hermosas letras y sentimientos, más creo que uno debe de ser indiviso con la mismidad que ello representa y no ser de nadie...ni siquiera de uno mismo...El individuo debe ser consecuente y llevar su realidad hasta los límites de defenderla...hay una buena frase que dice: "Las masas siempre se equivocan", así el indiviso puede sentirse con el buen juicio aunque los demás no se lo den...Somos casi 7000 millones de habitantes en la tierra, hablamos unas 7000 lenguas, idiomas y dialectos, cuantía de religiones (dioses inventados por el hombre) y creencias, demasiadas políticas y múltiples razas, colores y culturas…Idolatramos el dinero y seguimos siendo prehistóricos en el sistema de posesiones y en la ley del más fuerte…decía una canción:”…en el norte hay un pueblo alegre y en el sur 20 pueblos tristes…” refiriéndose a EEUU y Sudamérica…

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