domingo, 23 de agosto de 2009

UN JOVEN PROTAGONISTA.




Hoy voy a contarles una historia, una historia que yo veía venir hace tiempo. Y sin caer demasiado en la inmodestia, les diré que si hay algo bueno que tengo, es el ojo para los talentos. Y los que me conocen de toda la vida, saben que es verdad. Ya llevo varios aciertos que si hubiera apostado dinero, hace rato que me hubiera convertido en rica.
No me agrada prenderme de los logros ajenos, pero cuando apuesto por alguien, seguro que gano. Y el relato de hoy, tiene mucho que ver con esto.



en su lugar de trabajo

Mauricio es un joven, que creció en una familia de obreros en un barrio humilde lleno de gente trabajadora, llamado Estación Atlántida. Él todos los días de invierno y verano, llega a su trabajo a las siete menos diez de la mañana, a ponerle música y hacer andar los engranajes de una maravillosa máquina que es la radio, pues es el conductor y locutor de un programa de folclore, pero además es el operador y musicalizador de todos los programas de la mañana, y a veces también de la noche, en una pequeña pero cálida emisora de mi balneario vecino.


Desde niña me gustó mucho la radio, escuchaba las tardes enteras, programas de música y misceláneas, pero los tiempos fueron cambiando y los programas de hoy son otros… Igualmente creo que la radio es una buena compañía y un medio de comunicación inigualable, y más en países tan pequeños como Uruguay, donde, al final, todos nos conocemos.

Como poco me agrada cambiar el dial y además me gustan las buenas voces, siempre he buscado programas que muestren la parte humana, donde se sienta el alma, para quedarme ahí y disfrutar…así fue que desde hace ya un tiempo que me quedé con mi receptor en la 89.9 fm Atlántida., por varias horas la día.

Un sábado de hace un año y medio atrás, fui invitada a hablar de mis proyectos de poesía al programa Cultural, "Sal y pimienta a la vida", que conduce Verónica Dentone en dicha emisora. Así fue que conocí esta radio y su recinto de emisión, ubicado en un apartamento muy cerca del mar, pequeño, cálido y con gente muy simpática, que me recibió desde esa primera vez con mucho cariño y me sentí como en casa. Con el tiempo se convirtió en una de mis casas, porque he encontrado ahí , a unos cuantos buenos amigos. Ese mismo día,fue que conocí al joven operador y locutor, del que les hablo, que por ese entonces tenía apenas 17 años.

En su barrio


Siempre me despierto y me duermo escuchando radio, y en las mañanas comenzó a asomar algunas veces, tímidamente y haciendo de conductor suplente, la buena voz de ese joven; del cuál yo sólo sabía que era el operador y que se llamaba Mauricio Zeballos. Poco tiempo después oigo de voz de mi amiga locutora y periodista Gabriela Pintos, que Mauricio, conduciría un programa de folclore, género del que me gustan varios intérpretes, es así que me decidí a comenzar a escucharlo.

Su programa, al cual llamó ENTRE MATE Y MATE, fue evolucionando día a día, y de sólo pasar música folclórica, le fue agregando la interacción con la audiencia, las biografías de los autores, pequeñas intervenciones y saludos de cantautores, y su soltura frente al micrófono hacía que aquel jovencito ya fuera todo un locutor. En poco tiempo había mejorado la impronta de su voz, su actitud frente a algunos imprevistos, el esquema y el formato del programa, el cual fue creciendo día por día …y yo me decía…el talento aquí, se huele…


Pero si hay algo que reniego de mis paisanos, es en lo poco expresivo que somos, y nos cuesta decir lo que sentimos... Los uruguayos somos así en general, poco comunicativos de nuestros sentimientos y opiniones positivas. Pero como he aprendido de la hiel de que no me digan lo que sienten por lo que hago, hace un tiempo que me decidí a cambiar eso y a decirle a la gente mis opiniones positivas, siempre. Y cuando algo me gusta lo expreso, tanto como se me es posible. Por eso siempre traté de estar presente, en “Entre Mate y Mate”, enviándo mensajes de texto o pidiéndo temas musicales, pues esa era la forma de decirle a Mauricio que siguiera adelante, que su trabajo valía la pena. Y estaba segura que otros también lo verían.

Y así fue, un año después, su programa fue nominado para los PREMIOS DECADA 2009, un premio que se otorga a los programas de las radioemisoras del Interior de país, EN RECONOCIMIENTO A LA LABOR EN RADIO. Y obtuvo dos nominaciones ENTRE MATE Y MATE, como mejor programa Agropecuario y MAURICIO ZEBALLOS, como REVELACION en radio. También fue nominado como mejor programa de entretenimientos PROGRAMA DE EMERGENCIA, en el que comparte la conducción con Miguel Arispe y Fernando Papuy.


Junto a Miguel Arispe y Fernado Papuy,
en la fachada de la radio

Pero esto no ha quedado aquí , el viernes 10 de julio, fue la entrega de premios en la ciudad de San José y ENTRE MATE Y MATE, fue distinguido con EL PREMIO DÉCADA a MEJOR PROGRAMA AGROPECUARIO. Un programa, creado, producido y conducido por un joven de 18 años que desde sus primeras emisiones, dejaba ver su talento, porque no sólo era una buena voz, se notaban las ganas de crear, de innovar y de tener éxito en lo que hacía. Y eso es el principio fundamental de su éxito, al talento le sumó su trabajo.






Mauricio Zeballos, un joven protagonista, que con sus faltas de humano, como tú y yo, también es un ejemplo para muchos que dicen que en un país como éste, nada se puede.

Mauricio, dice, certifica y demuestra que si se quiere, se puede.


Felicitaciones Mauricio por tus logros y como siempre te digo : ¡ADELANTE!


En San José, durante la entrega de Premios Década,
con sus compañeros de Programa de Emergencia
y con el director de la emisora Alfredo Pereyra.


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